Mensajes de los amigos que nos visitaron en la celebración de los 103 años del nacimiento de Atahualpa.
-Mensaje de Juan Falú
Pasar por Cerro Colorado a fines de enero es para mí lo más parecido a un regreso a la religión. Es una suerte de retiro espiritual, pero de un modo que dignifica estas prácticas muchas veces distorsionadas desde las jerarquías de la propia religión.
Siento allí que así como el tiempo agiganta la presencia de Yupanqui, el propio paisaje agiganta sus coplas, su cancionero y su pensamiento.
Me impresiona imaginar un hombre que ha generado universalidad desde un rincón apacible de la casa junto al río, las piedras y el cerro.
En los últimos tiempos reniego bastante con lo que suelo denominar la "búsqueda de una identidad tipo express", a bajo costo y en poco tiempo, yendo a lugares promocionados turísticamente de nuestro noroeste.
Esto no ocurre en Cerro Colorado. Allí pareciera que todos van con la conciencia cabal de lo que buscan, con el conocimiento de la obra del personaje buscado y con un respeto que impide la banalidad de los gestos turísticos.
Lo que más deseo para este lugar es la permanencia de estos valores, pues Atahualpa Yupanqui no buscó para sí el seguidismo a las atropelladas, ese que actúa casi como un mandato de moda.
Querer a Yupanqui es lo mismo que querer al pueblo que lo inspiró, al criollo que lo cantó y al paisaje que lo cobijó.
En Cerro Colorado no se puede andar macaneando, pero sí cantando la canción justa y necesaria.
Juan Falú, febrero de 2011.
-Aproximación por Schubert Flores.
El 29 de enero bajamos de madrugada en Santa Elena (Km 853 de ruta 9). Silvia, Nora, Juan, Mariano y Schubert, caminamos los 11 km. de acceso al Cerro Colorado. El amanecer en contacto con la narturaleza es una experiencia fascinante: el silencio sólo es interrumpido por el canto de los pájaros. Olor a hierbas, yuyos, rocío... Danza de nubarrones coloreados... El zorro que atraviesa el camino con un ave en sus mandíbulas, los perros garroneros que salen de alguna casa.
Alto de descanso al pasar el río Los Tártagos, de cauce seco. El sol que se aprecia entre la nubosidad. Un par de caballos que posan para el fotógrafo, el Cerro Colorado cual telón magnífico en la perspectiva de la carretera, el cartel con los actos yupanquianos de bienvenida, dos chimangos desconfiados y más yeguarizos, el potrillito junto a la yegua malacara y una potranca perezosa...
En el comercio de Hugo Argarañaz, aún cerrado a la entrada del pueblo, encontramos a Francis Vera, uno de los adelantados... Y el desayuno en casa de Norma y Roberto Chavero. Se suma Juan Falú. Kolla le habla a su perro (que el día anterior mordió a otro adelantado, guitarrero él...)
Viaje hasta Villa María del Río Seco con Falú y Bárbara a conocer la casa natal del poeta Leopoldo Lugones y visitar al luthier lugareño, una de cuyas guitarras prueba Juan. De regreso, pasamos por el Puesto Nuevo (estancia turística) donde el 30 tendrá lugar la vigilia yupanquiana. Allí esdtá el algarrobo de 500 años y el tablado que servirán de escenografía y escenario; la cabra que mira azorada tanto movimiento; Juan y Bárbara consumen un refresco que les alcanza el dueño de casa.
Almuerzo: empanadas y pollo con arroz que Silvia y Norma prepararon en un santiamén... para 20 comensales! En la sobremesa, Kolla con Ricardo Carranza (casi locatario) y Golondrina Ruíz de Mendoza (la rueda se va ampliando). Roberto y "Golo" filman alguna canción (mientras la perra negra se refresca en un pozo cavado con sus garras); y Juan Falú es reporteado al pie del Cerro.
A prepararse para la noche, la Peña del 29 se institucionalizó hace 3 años... ¡Imperdible! En próxima entrega. Abrazo.
Schubert
-Peña del 29/01 por Schubert Flores.
La Peña del 29 de enero ya es una institución en el cumple de Don Ata. La rueda de guitarreros y cantores se congrega de manera informal en el patio delantero del almacén de ramos generales de Hugo Argañaraz, en torno a la misma mesa -moldejón de piedra- en que Yupanqui solía juntarse con los parroquianos y vecinos. Sin micrófonos, parlantes ni enchufes, sonido y voces al natural. Como para forzar la escucha, arrimar la oreja y hacer silencio en manifestación de profunda intimidad. Y en clara oposición a la moda livianita que abusa de la parafernalia electrónica y el volúmen estridente, ensordecedor...
Ahí están aguaitando el inicio, Diego, Mariano, Juan, Nora, Silvia, Juan Ramón Elguezabal (transoceánico, se vino de las vascongadas, como todos los años), Arturo y Francis.
Kolla entona "La del 29", chacarera que compuso en honor a la peña, e inicia el ritual:
Linda noche el 29,
compartir un pan sagrado
con apóstoles del canto,
guitarra de mano en mano-.
Redonda mesa de piedra,
redonda la luna llena,
redonda boca del vaso
donde se ahogan las tristezas.
Rojo moldejón del Cerro,
redondo como la vida,
redondo el canto del hombre
cuando sana las heridas.
Viejo almacén del pago
por donde pasa el carril,
ojalá guardés los cantos
de los que han cantado aquí.
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"Fico" encara con "Tierra Querida"; Francis ataca el "Gato de Salavina"; Arturo casi levanta polvareda del piso de lajas, malambeando "Cruz del sur"; y Diego Soria, debuta con la vidala litúrgica "Lloran las ramas del viento".
Pueden observar parte de la rueda y al entrerriano de exportación Sergio Maximinin (que en las Islas Canarias había compartido escenarios con algunos de los presentes y añares sin verse....¡es chico el mundo!). Esgrime "Un carnívoro cuchillo", nada más y nada menos que de Miguel Hernández, el poeta de Orihuela.
El trío marplatense de Federico Parducci, Juan Cruz Barboza y Carlos Bertuzzi, multifacéticos solistas, duetos, tríos y cuarteto. Porque después aparece Adelfo Rabazza con su delicada guitarra. Así arremeten con "La chaquipura", "El floridense", "Imposible" y la bellísima "Llora chacarera"
Hablando de Mar del Plata, le toca el turno a otra instrumentista de fuste: Silvia Castro. Se descuelga con "La artillera" y "Estancia vieja".
Mientras Juan Cruz, entre mazurkas y estilos, afina la viola, se recortan dos cabezas contrastadas: la calva de Golondrina Ruíz y la barbada de Carlos Bertuzzi. "Golo", viene de Mendoza y recuerda sentidamente al "Cantor del sur" Luís Acosta García ("Lindo nombre pa´un cantor! que anduvo de pago en pago y en ninguno se quedó"!).
Después irrumpe Juan Falú -linaje guitarrístico- con su magia sonora y el acompañamiento de Bárbara en flauta. Estrena su homenaje al queridísimo "Zurdo" Martínez, muerto el 12 de enero: "El río solo", chamamé lento. Juan se transforma en centro del pasamanos del instrumento y acompaña a uno y a otro. Un lujo para el Hugo, dueño del boliche, que le da a la "Chacarero del Pantano" con más ganas que nunca...
Más músicos se arriman. La "platea" se ha extendido a la calle y trepa al muro perimetral... Es medianoche y la madrugada es larga. Y el clima acompaña!
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Redonda mesa de piedra,
un conjuro de señales
cuando el truco coronaba
jugadores magistrales.
Rojo moldejón del Cerro,
redondo como moneda,
redondo el canto del hombre
cuando espanta nuestras penas.
Caballeros sin blasones
hemos de rodear la mesa
cantando criollas canciones,
hasta que nos amanezca.
Viejo almacén del pago
por donde pasa el carril,
ojalá guardés los cantos
de los que han cantado aquí.
La seguimos...
Schubert
Ver Fotos
+fotos (con comentarios imperdibles!!!)
-Puesto Nuevo (diurno) 30/01 por Schubert Flores.
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-Puesto Nuevo (nocturno) 30/01 por Schubert Flores.
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-Cerro Colorado - Aguas Escondida 31/01 por Schubert Flores.
Ver
-Mensaje de Federico Fico
QUERIDO AMIGO:
A una semana de nuestra partida deseo hacerte llegar nuestra gratitud por tu hospitalidad.
Llegarnos al cerro es asomarse al interior de uno mismo donde se reafirman todos nuestros votos de amor a la tierra, a nuestra condición paisana y a una cosmo-visión en la que reviven nuestro compromiso por la igualdad, la justicia y esa vocación por "religarnos" (de alli proviene el término religión).
La noche del 30 tuvo momentos de perfección. Amigos, musica criolla, un entorno paisajístico ideal y el cielo cubriendonos de infinito. Dos caballos bien aperados, gente que escuchaba con honda atención y el espíritu del TATA marcandonos la huella espiritual para el aprendizaje.
Gran abrazo Fico.
-"Rincones del cielo" zamba de Remo Morando
-Mensaje de Mariano: "Paisaje de guitarras"